El mayor órgano de la Internacional de
la Educación ha celebrado su sexta edición bajo el lema ?Una educación de
calidad para construir el mañana?.
La
capital legislativa de Sudáfrica, Ciudad del Cabo, ha acogido hasta el 26 de
julio el VI Congreso de la Internacional de la Educación (IE) que contó con la
presencia de cientos de representantes de organizaciones sindicales educativas
de todo el mundo. Como no podría ser de otra manera, la crisis económica ha sido
uno de los temas predominantes en el encuentro, puesto que la educación está
siendo uno de los ámbitos más afectados de las partidas presupuestarias a la
hora de emprender los planes de ajuste.
La
comunidad educativa de todo el mundo, y muy especialmente los sectores
sindicales, se encuentran alerta ante los sucesivos recortes que están
padeciendo los sistemas públicos de educación. Lejos de interpretar a estos como
nichos de oportunidades para fortalecer la formación de las nuevas generaciones
de niños y jóvenes, muchos Gobiernos han decidido restringir los presupuestos, acaso
movidos por el convencimiento de que las consecuencias habrán de percibirse a
medio plazo y, por tanto, no afectarán a sus expectativas electorales.
En
este sentido, el VI Congreso de la IE ha servido de altavoz para los reclamos de
las más de cuatrocientas organizaciones representadas en la Internacional. Los
ejes programáticos han pasado por la reivindicación de una educación de
calidad, la defensa de los derechos sindicales y de puestos de trabajo dignos,
así como la exigencia de que los derechos humanos y el acceso a los sistemas
educativos sean respetados en todo el mundo.
Premios de educación
La
estructura del Congreso ha pasado por el establecimiento de una nueva línea de
trabajo para los próximos cuatro años, la elección de los responsables
(presidente, vicepresidente y secretario general) y del Consejo Ejecutivo de la
organización que habrán de dirigir la Confederación sindical y la entrega de
dos galardones a docentes en reconocimiento de su trayectoria profesional y
sindical.
En
concreto, durante la celebración del Congreso se hizo entrega del Premio Albert Shanker de
Educación, otorgado a un docente o miembro de la familia educativa cuya labor
haya sobresalido, el cual recayó este año en Pauline Ladouceur; y el Premio Mary Hatwood Futrell
de Derechos Humanos y Sindicales, que se entrega a un dirigente o miembro de
uno de los sindicatos asociados, y que en este caso recayó en Gülçin
Isbert.
La IE está presente en más
de ciento setenta países y territorios, y representa a unos treinta millones de
educadores y trabajadores de la educación, organizados en unas cuatrocientas
organizaciones miembros. Desde 1993, la IE lucha por conjugar los intereses de
esa gran masa de trabajadores para revalorizar el trabajo docente y alcanzar la
calidad de la educación. El Congreso Internacional de Ciudad del Cabo será un
nuevo paso en ese sentido.