Hace tiempo ya que la conexión a internet
ha dejado de estar considerada un lujo para haberse convertido en una necesidad
más, en algunos casos incluso básica. Así lo certifica el informe anual de la ITU, la agencia de telecomunicaciones de la ONU.
En
cerca de cuarenta países del mundo el acceso a la red tiene la categoría de
servicio universal, y algunas legislaciones comienzan a incorporarla como un
derecho legal de la población. Son las consecuencias lógicas de la extensión del
servicio de internet, un proceso que comenzó hace poco más que una década y que
se ha ganado, por derecho propio, la calificación de revolución universal. El gran
número de países implicados, el alto grado de penetración de internet en la
sociedad y la rapidez con la que se ha conseguido son características que
avalan el nuevo vínculo que las sociedades han establecido con la tecnología.
A
ello debemos sumarle las múltiples disciplinas y áreas del saber que se han visto
obligadas a modificar su paradigma o, al menos, revisar muchos de sus
postulados. Evidentemente, el periodismo y la relación de los medios de
comunicación con la sociedad ya no son los mismos; la inmediatez que permite la
red ha revolucionado tanto la forma de producir información como la de
consumirla. Y qué decir de la educación, un ámbito en el que los docentes
encontramos novedades tecnológicas prácticamente a diario.
Internet sin brecha
Esta
realidad se ve refrendada por infinidad de datos provenientes de informes y estudios.
Pocos resultan más autorizados que los ofrecidos por ITU, la agencia de la ONU responsable
de las telecomunicaciones. En su última entrega estadística revela que internet
se ha extendido a uno de cada tres habitantes del mundo, es decir, más de dos
mil millones de personas son consideradas internautas. Según la ITU, la clave
de esta marca histórica radica en la mayor competencia, lo cual ha permitido extender
de esta manera el acceso a las TIC.
La
ITU pone el énfasis en que más del 90% de los países del mundo cuentan con un
sistema de competición entre las empresas que permite la universalización tanto
del servicio de internet como del de telefonía móvil. A este respecto, existen
en el mundo cinco mil millones de líneas de móviles, lo cual abarca a
prácticamente la totalidad de la población mundial, aunque cabe recordar que muchos
usuarios cuentan con la titularidad de más de una línea. En ambos casos,
internet y telefonía móvil, los porcentajes de extensión se han multiplicado
por cinco en la última década.
Por
otra parte, el acceso a la banda ancha determina la calidad del servicio de
internet, una estrategia que se encuentra presente en ochenta y dos países de
todo el mundo. La ITU destaca que estas estrategias nacionales de banda ancha
permiten orientar el servicio de internet a los servicios públicos online, entre los que destaca la
salud electrónica, el e-gobierno y la educación.