El Instituto de la Juventud ha elaborado
un sondeo de opinión que revela una creciente tolerancia de los jóvenes
españoles hacia las distintas opciones sexuales.
El
Instituto de la Juventud, junto con el equipo de investigación de Comunicación,
Imagen, Opinión Pública (CIMOP), ha presentado el estudio El respeto a
la diversidad sexual entre jóvenes y adolescentes. Una aproximación cualitativa
en el que sondea las valoraciones de los jóvenes españoles sobre el matrimonio
homosexual, la homofobia y la capacidad del sistema educativo para apuntalar la
tolerancia a la diversidad sexual, entre otros temas. Para su confección se han
realizado 1.411 entrevistas en cuarenta y nueve provincias a jóvenes de ambos
sexos de entre quince y veintinueve años.
Las
conclusiones más destacadas revelan que una gran mayoría de jóvenes acepta el
matrimonio entre personas del mismo sexo (77%), al tiempo que un 86,4%
considera que debería hablarse con naturalidad de las opciones sexuales. Un
porcentaje muy similar (86%) rechaza las consideraciones patológicas acerca de
la homosexualidad.
Un factor de riesgo
En
general, los datos analizados confirman el aumento de la tolerancia entre los
jóvenes, además de quedar de manifiesto que el respeto hacia la diversidad
sexual aumenta cuanto más jóvenes y mejor formados están los encuestados. Así,
se aprueban las relaciones entre varones (81,7%) y entre mujeres (84,1%), al
tiempo que ocho de cada diez jóvenes aceptaría “plenamente” que su mejor amigo
o amiga confesara su homosexualidad.
Aunque
positivos, los resultados del estudio no están exentos de matices y
claroscuros. Así, un 66% de los encuestados considera que sería bastante
difícil hablar de la homosexualidad con sus padres, lo cual resulta hasta
cierto punto entendible dada la identificación que se hace de los progenitores
con posiciones de rechazo. Lo que quizá resulta más preocupante es que más de
un 62% manifiesta reticencias a hablar de la homosexualidad con sus compañeros
de estudio.
Asimismo,
el sistema educativo aparece como la herramienta clave para enfrentarse a la
discriminación por motivos sexuales. De hecho, el director del Injuve, Gabriel
Alconchel, considera que este sondeo confirma la hipótesis de trabajo de “la
orientación sexual como factor de riesgo en los centros educativos”. La
afirmación se basa en los aún altos porcentajes de agresiones, desde las
descalificaciones y las burlas (el 79% y el 77%, respectivamente, las ha
presenciado) hasta las amenazas, golpes, insultos y palizas.
Resolución de la ONU
El
estudio también revela que en las escuelas no se trata, mayoritariamente, el
tema de la homosexualidad, ya sea “por los miedos de los docentes, por una
homofobia que sigue presente entre el profesorado o por la falta de materiales
específicos”, según se detalla en las conclusiones de la encuesta. No obstante,
la mayoría de los encuestados “muestra aceptación, respeto y hasta admiración
frente a profesores gais”.
La
difusión de este estudio coincide en el tiempo con la aprobación por parte del
consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de una
resolución sobre los derechos a la diversidad sexual. Denominada “Derechos
Humanos, Orientación Sexual e Identidad de Género”, la disposición lanza una
clara señal contra la homofobia y a favor de los derechos y libertades “sin
distinción”.
La
resolución había sido presentada por Sudáfrica y respaldada por otros veintidós
países, frente a los diecinueve votos en contra y las tres abstenciones
recibidas. Asimismo, la Organización de Estados Americanos había aprobado
recientemente una resolución que, en similares términos a la de la ONU, condenaba
la violencia y la discriminación sexuales.