La Comisión Europea ha elaborado un
informe sobre educación y formación que revela los avances producidos en la materia
durante el último decenio en los países de la Unión Europea.
El
informe deja al descubierto también la necesidad de extremar los esfuerzos para
alcanzar los valores de referencia previstos para el año 2020. En términos
generales, la publicación destaca un ritmo de progreso constante pero al
parecer insuficiente para hacer frente a los importantes retos educativos que
tiene ante sí el bloque comunitario.
Según
la comisaria europea de Educación, Cultura, Multilingüismo y Juventud, la
chipriota Androulla Vassiliou, el dato más positivo es el aumento del nivel
educativo general de los estudiantes de la Unión Europea, aunque se siguen
registrando tasas de abandono escolar que alcanza a uno de cada siete jóvenes. Por
ello, ha pedido a los gobiernos comunitarios que no reduzcan el presupuesto
educativo, a pesar de los embates de la crisis que afecta al continente, puesto
que el gasto en educación constituye una inversión de futuro que acaba siendo
rentable para los países.
No
obstante, el informe sugiere que los países comunitarios podrán alcanzar las
metas propuestas, siempre que se mantenga a la educación como una “prioridad
alta” y que no disminuyan las inversiones eficientes en educación y formación.
Por
su parte, uno de los aspectos más significativos del informe es el que se
refiere a los desequilibrios de género en materia educativa. Lejos de lo que
podría creerse, persisten importantes diferencias entre chicos y chicas, tanto
en los resultados académicos como en la elección de asignaturas. Por ejemplo,
sigue registrándose una amplia mayoría de chicos entre quienes desertan
prematuramente del sistema educativo, al igual que entre los diplomados en
matemáticas y ciencias. Por su parte, las chicas siguen obteniendo un mejor
desempeño en competencia lectora.
Las metas de 2020
Los
valores de referencia analizados en el informe son cinco parámetros fijados por
los ministros de Educación de la UE en 2009 que deberían ser cumplidos en 2020.
El principal es la reducción de la tasa de abandonos prematuros por debajo del
10% (en la actualidad se encuentra en el 14,4% en toda la UE), lo que supondría
rebajar el número de deserciones escolares en casi dos millones de abandonos. En
segundo lugar, figura el aumento de titulaciones superiores en personas de
entre treinta y treinta y cuatro años hasta una tasa del 40% (en la actualidad
es del 32,3%), es decir, al menos dos millones y medio más de titulaciones
superiores.
El
siguiente de los objetivos pasa por reducir a menos del 15% el porcentaje de
jóvenes de quince años que presentan un pobre rendimiento en competencia
lectora, matemática y científica. Por su parte, se espera alcanzar para el año
2020 que al menos quince millones de personas de entre veinticinco y sesenta y
cuatro años participen en algún programa de aprendizaje permanente (ahora es
del 9,3 %). El último de los valores hace referencia a que la casi totalidad de
niños de entre 4 y 6 años pueda escolarizarse, lo que supondría que 250.000
niños más se incorporen al segundo ciclo de Educación Infantil.