Los resultados del Programa de
Nutrición y Actividad Física arrojan una conclusión demoledora: la obesidad y
el sobrepeso infantil en España está alcanzando niveles epidémicos, aún mayores
que países como EEUU.
Se han
conocido los datos finales de un programa de investigación sobre la obesidad y
el sobrepeso que resulta pionero en España por utilizar los gimnasios como
centros preventivos de salud y no necesariamente ligados a cuestiones estéticas
y de imagen. Las conclusiones resultan demoledoras: en España existe un 19% de
niños obesos, un porcentaje mayor que países como Estados Unidos que registra un
16% de obesidad infantil.
Las
cifras corresponden al Programa de Nutrición y Actividad Física para el Tratamiento
de la Obesidad (Pronaf), un proyecto de I+D avalado por el antiguo Ministerio
de Ciencia e Innovación y desarrollado por más de treinta investigadores de la
Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte de la Universidad
Politécnica de Madrid (UPM).
El
estudio contó con la participación de más de dos mil voluntarios y fue llevado
a cabo durante más de cinco años tomando como centro neurálgico los gimnasios,
a los que se pretende alzar como centros de preventivos de salud y no
necesariamente asociados a cuestiones de imagen y estética.
Intervención en la infancia
El
objetivo principal del Pronaf pasaba por descubrir qué combinación de dieta y
ejercicio física resultaba más adecuada para intervenir sobre la obesidad tanto
en adultos como en niños y adolescentes. El estudio detectó que un 45,2% de los
menores de edad españoles sufren obesidad (19,1%) o sobrepeso (26,1%), presentándose
un mayor exceso de peso en niños que en niñas. Cabe recordar que treinta años
atrás el índice de obesidad infantil era la tercera parte del actual, por lo
que la influencia del estilo de vida sedentario, sumado a los cambios en la
dieta, se presenta como las principales causas de esta epidemia.
Las
consecuencias del exceso de peso son de sobra conocidas, pues exponen a los
niños a una mayor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares,
diabetes tipo 2 o aterosclerosis, entre otras. No obstante, el estudio
especifica que el 80% de los adolescentes con obesidad o sobrepeso continuarán
padeciéndolo en la edad adulta, por lo que la intervención en la infancia
resulta fundamental, no solo para asegurar generaciones sanas sino para garantizar
la viabilidad del sistema público, pues el tratamiento y las consecuencias
derivadas del exceso de peso suponen ya el 8% del gasto total sanitario.
En total,
el estudio ha conseguido reducir 1.800 kilos tras 6.000 horas de entrenamiento.
La actividad física, pues, se presenta como la intervención por excelencia para
conseguir no solo una reducción del peso corporal, sino también para aumentar
la autoestima y acceder a un buen grado de valoración del cuerpo. Por ello, las
conclusiones del Pronaf recomiendan “incluir el ejercicio en la educación y no
asociar las actividades físicas ni la dieta a un castigo” para el niño o niña.