Un proyecto del Centro Regional para el
Fomento del Libro en América Latina y el Caribe desarrolla proyectos de
lectoescritura en ámbitos no escolares.
La
formación de un lector no se da por generación espontánea, sino que constituye un
proceso en el que intervienen numerosos factores. Uno de los que contribuye a
fortalecer este camino es la presencia de un proyecto educativo y cultural
sólido que favorezca el desarrollo y la participación de niños y jóvenes.
En
este contexto, el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y
el Caribe (CERLALC) ha dado a conocer su proyecto de investigación “Lectura,
escritura y desarrollo en la sociedad de la información”, una iniciativa que
llama al reconocimiento de las políticas de lectoescritura como “parte
fundamental del bienestar social y de la calidad de vida colectiva”, en tanto
herramientas de inclusión y participación ciudadana.
Nuevas gramáticas
La
publicación se divide en dos partes. La primera condensa los fundamentos
pedagógicos y políticos del proyecto, mientras la segunda reúne el detalle de
las experiencias de formación de lectores y escritores. En el proyecto han
participado siete países: Argentina, Chile, México, España, Portugal, Colombia
y Brasil, en los cuales se han desarrollado sendas experiencias didácticas.
En
lo referente al marco teórico del proyecto, el CERLALC defiende su proyecto de
investigación en “un entorno social y no meramente escolar”. Para los autores
del documento, la necesidad de leer y el derecho de escribir han de conjugarse
en plural, en el contexto de un siglo xxi
que ha traído, en cierto sentido, una crisis del libro y de la lectura. Las
consecuencias de este nuevo escenario obligan a remitirse a un ámbito de cambio
cultural más ambicioso, que no puede ignorar las nuevas gramáticas que plantean
el cine, la televisión y las culturas digitales.
Así,
la irrupción de lo tecnológico y la conformación de la sociedad de la
información han traído nuevas formas de producción y consumo de bienes y
servicios culturales, lo cual ha creado un nuevo “ecosistema comunicativo” que
excede el ámbito de los dispositivos que nos brinda la tecnología para ubicarse
en una forma novedosa de percepción y de lenguaje, la cual “deslocaliza los
saberes y emborrona las fronteras entre razón e imaginación”.
Club de lectores juvenil
Amparado
en este marco conceptual, el CERLALC da a conocer en la segunda parte de su
publicación las experiencias de lectoescritura desplegadas en los países
participantes. Estas iniciativas han tenido lugar en ámbitos más clásicos (como
bibliotecas o periódicos digitales) y en otros que no necesariamente se asocian
al desarrollo lectoescritor. Así, una de las experiencias presentadas por
Argentina menciona el impulso dado por un grupo de jóvenes al museo de su
ciudad y de cómo a través de una página virtual han visto multiplicarse las
visitas presenciales al museo.
En
Chile tuvo lugar un proceso de formación en el marco del proyecto Diarios
Ciudadanos, a través del cual ciudadanos comunes convertidos en reporteros
digitales consiguen la publicación de sus escritos, incluso en diarios de
tirada nacional. Por su parte, en Colombia se llevaron a cabo dos iniciativas,
uno de fomento de la lectura y la escritura para niños y jóvenes
hospitalizados, y el otro dirigido a poblaciones desplazadas y personas en
situación de transición.
En lo que respecta a
España, una de las experiencias detalladas es la creación de un Club de lectores
juvenil apadrinada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, el cual gira en
torno a la biblioteca como “lugar de encuentro alrededor de la lectura”. El
Club se dirige a jóvenes de trece a dieciocho años y su ámbito geográfico es la
ciudad de Salamanca.
Por último, la experiencia
“Municipi Lector. Programa de Motivació a la lectura” tuvo lugar en el El Bruc
(Barcelona) y estuvo coordinada por el Consell Català del Llibre Infantil i
Juvenil (ClijCAT). El proyecto surgió del empeño de la bibliotecaria municipal y
de la necesidad de promover la lectura en todo el municipio, en un ámbito extrabibliotecario,
para lo cual se contó con la ayuda de las autoridades municipales, profesores,
alumnos, y familias.