La Fundación Telefónica lanza una
publicación que reúne alrededor de cien experiencias innovadoras de integración
de las TIC en las aulas.
Muchos
han sido y son los factores que intervienen en el camino del despliegue de las
nuevas tecnologías en las aulas. Dos de los que más influencia han tenido son
el impulso corporativo e institucional y el intercambio de experiencias innovadoras
entre los miembros de la comunidad educativa. Ambos confluyen en la publicación
Experiencias educativas en las
aulas del siglo xxi. Innovación
con TIC, editada por el área de Educación y Conocimiento en Red
de Fundación Telefónica.
El
libro reúne casi un centenar de experiencias educativas innovadoras en todos
los tramos obligatorios, además de Bachillerato, Formación Profesional,
Formación de Personas Adultas, Universidad, formación del profesorado,
iniciativas con las familias y atención a la diversidad. Su doble objetivo es
acercar vivencias narradas en primera persona alejadas de corsés teóricos y
fundamentadas en la práctica cotidiana en el aula que puedan servir como
recursos, y a la vez ofrecer un espacio donde oír la voz de docentes
innovadores.
En
el prólogo titulado “Pedagogía 2.0”, el profesor Jordi Adell señala que una de
las claves para aprender en el mundo actual es “haciendo, hablando y
reflexionando, elaborando cooperativamente”. Por ello, sitúa al alumno como el
“auténtico protagonista de la actividad mientras el profesor sugiere, enseña a
buscar, orienta y facilita. Este nuevo escenario de trabajo docente y de
desarrollo profesional, continúa Adell, se ve potenciado por la tecnología, la
cual a su vez estimula la proliferación de “actividades colaborativas en las
que profesorado y estudiantado […] trabajan juntos en pos de objetivos comunes”.
La escuela impresionista
En
otra de las entregas que prologan la publicación, el presidente de la asociación
Espiral, educación y tecnología, Juan Miguel Muñoz, hace hincapié en las
aportaciones positivas del debate surgido en torno a la Escuela 2.0 para “despertar a nuestro
sistema educativo de la larga siesta en la que está sumido”. Según Muñoz, la
escuela “aletargada” se ve ahora alumbrada por las experiencias educativas que
presenta la publicación. Esta “luz entre las sombras” permite adivinar un nuevo
movimiento: “la Escuela Impresionista”.
Por su parte, José de la
Peña Aznar, director de Educación y Conocimiento en Red de Fundación
Telefónica, reflexiona acerca de la necesidad de no caer en el exceso de
reflexión y análisis, puesto que nos encontramos en “momentos de rápidos
cambios” en los que no podemos darnos el lujo de paralizarnos. Para De la Peña Aznar,
“es tiempo de prueba-error, de pruebas con poco costo y errores con poco daño.
Después, hay que compartir los éxitos y las causas de los fracasos, hay que
compartirlos en red para que se conviertan en conocimiento colectivo”, pues ese
constituye el modo de alcanzar los buenos usos de la tecnología en la
educación.