Un estudio de
la organización AMEI-WAECE revela una visión poco optimista de los
profesionales de la Educación Infantil acerca de la situación de esta etapa educativa.
El desempleo y la mala situación económica constituyen
desde hace tiempo los dos temas que más inquietan a la población española. Los
barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) confirman este
hecho en sus sucesivas entregas, situándose el último dato en un 83,9% de
encuestados que consideran la falta de trabajo como la mayor de sus
preocupaciones.
Con esta perspectiva, sería ingenuo pensar que las
cosas son distintas en el ámbito educativo. Y así lo confirma el tercer estudio
de opinión El estado de la Educación Infantil en España. Los
profesionales de la educación opinan, elaborado por la Asociación
Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE).
Una inversión de futuro
Se trata de la tercera edición de un completo
estudio que abarca cuestiones de interés para los profesionales de una etapa
educativa tan importante como la Infantil. Uno de los asuntos que más destaca es
la exigencia casi unánime de los maestros en el sentido de que la educación no
debe ser uno de los sectores que pague las consecuencias de la crisis
económica. Hasta un 94% manifiesta su oposición a los recortes presupuestarios,
mientras un 72% reclama que esta etapa “sea considerada una inversión para la
salir de la crisis y no como un gasto que recortar”.
En este sentido, no extraña que un 85% de
encuestados considere malo o muy malo el apoyo que recibe la EI por parte de
los distintos niveles de la Administración. En este sentido, una de las
principales críticas que se detectan en el estudio es la relacionada con la
ratio (número de niños por aula/maestro). Para el 58% esta relación es
inadecuada en el primer ciclo de EI, un porcentaje que crece hasta el 69%
cuando se aplica el segundo ciclo.
Falta de reconocimiento
Por su parte, la concepción de los dos ciclos de
Infantil crea bastante controversia. En concreto, nueve de cada diez
profesionales consideran que debe profundizarse en carácter educativo del
primer ciclo, y no solo incidir en lo asistencial. Por su parte, el 73% de los
maestros considera que el segundo ciclo de EI está “primarizado”, es decir, critican
que se lo considere como un “hermano pequeño de Primaria” sin tener en cuenta
sus características propias. Además, el 82% opina que debe incluirse el segundo
ciclo de EI como parte de la educación obligatoria.
Otro de los reclamos de los maestros de Educación
Infantil está relacionado con lo que consideran “escasa valoración y
reconocimiento social”, tanto respecto de su figura como de su labor. Además,
se muestran bastante críticos con la implicación de las familias en el proceso
educativo de los niños y niñas. Casi la mitad de los encuestados cree que este
compromiso es bajo o muy bajo, frente al 16% que lo califica de alto o muy
alto.