La
celebración el 23 de abril del Día Mundial del Libro gira en torno a distintas actividades culturales,
con el telón de fondo de la solemne ceremonia de entrega del Premio Cervantes.
Millones de personas de más de cien países se
disponen a celebrar el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. La
efeméride fue establecida por la Unesco con la intención de fomentar la
reflexión acerca de las múltiples funciones del libro, entendido como un
instrumento vital en el desarrollo de la educación y la cultura.
Un mundo en las manos
La relación entre dos personajes construida
alrededor de una trama literaria, el peso específico de las ideas contenidas en
un ensayo o el brillo de una metáfora poética son algo más que recursos de la
imaginación. Constituyen pasaportes que nos franquean la entrada al universo de
la cultura, que es el de las ideas y la emoción, el del silencio y la
reflexión, antídotos contra la incertidumbre en tiempos difíciles y aliados del
entusiasmo cuando el viento sopla a favor.
La diversidad y la riqueza de los libros son
recogidas por la directora general de la Unesco, Irina Bokova, en su mensaje
oficial, en el que también se destacan los cambios que se están produciendo en
el mercado mundial del libro a raíz del “auge de los libros electrónicos y el
material descargable”. Cambios que según Bokova no solo serán “profundos y
duraderos”, sino que también afectan al significado de “autoría” tal como lo
hemos conocido hasta ahora.
El Premio Cervantes
El 23 de abril es también la fecha elegida para la
entrega del Premio Cervantes, concedido desde 1976 por el Ministerio de
Cultura de España. La última edición del galardón, considerado como el “nobel” en español,
fue para la escritora y académica barcelonesa Ana María Matute, en
reconocimiento a toda una vida dedicada a los libros.
Nacida en Barcelona en 1925, Ana María Matute inició su relación con la literatura siendo aún una niña, aunque el comienzo de su trayectoria profesional puede fijarse a los veintidós años de edad, cuando su novela Los Abel consiguió una mención especial del Premio Nadal de 1947.
A partir de entonces su dedicación se hace absoluta. Títulos como Fiesta al noroeste (Premio Café Gijón 1952), Pequeño teatro (Premio Planeta 1954) o Los hijos muertos (Premio de la Crítica 1958 y Premio Nacional de Literatura en 1959) componen una primera etapa en la que Matute haría también brillantes incursiones en la literatura infantil y juvenil.
Tras un período largo de silencio, Ana María Matute recobra su voz literaria con la obra Solo un pie descalzo (Premio Nacional de Literatura Infantil en 1984) y con Olvidado Rey Gudú (1996), tras cuya publicación la autora ingresa en la Real Academia Española ocupando el sillón “K”.
Un Quijote público
Será precisamente Ana María Matute, tal como reza
la tradición, la encargada de iniciar la lectura continuada del Quijote, uno de los actos más
sentidos y con mayor solera de esta celebración. El acto central tendrá lugar
en la Sala de Columnas del madrileño Círculo de Bellas Artes, y en él
participarán personalidades culturales y políticas y público de a pie.
Por su parte, la Comunidad de Madrid organiza por
sexto año consecutivo La Noche de los Libros. Se trata de un conjunto de
actividades organizado por la Consejería de Cultura y Deporte y Portavocía del
Gobierno regional en el que participan más de cuatrocientos cincuenta autores y
creadores nacionales e internacionales. Bajo el lema “¿Me regalas un libro? Te
regalo un libro” tendrán lugar debates, encuentros, firmas por parte de los
autores, espectáculos infantiles, actividades musicales y teatrales, etcétera,
que comenzarán a las 9 de la mañana del día 27 de abril y culminarán más allá
de la medianoche.
Por último, las actividades del Día del Libro se
extienden más allá de nuestras fronteras. A partir del 23 de abril, Buenos
Aires comenzará a disfrutar del privilegio de ser la Capital Mundial del Libro,
según la designación efectuada por la propia Unesco. De este modo, la capital
argentina tiene la oportunidad de justificar su fama de ciudad literaria por
excelencia mediante actividades como la Feria del Libro de Buenos Aires,
abierta hasta el 9 de mayo.