Según la
OMS más de doce millones de personas son diagnosticadas cada año de cáncer, pero no hay
que perder la esperanza e insistir en la prevención.
La
incidencia del cáncer es ciertamente muy alta. Se trata de una enfermedad (de
un conjunto de enfermedades) por cuya causa mueren cada año más personas que la
suma de víctimas que dejan la malaria, el sida y la tuberculosis. Según datos
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), algo más de doce millones de
personas son diagnosticadas de cáncer al año, de las que algo más de siete
millones pierden la vida.
No son
cifras para minimizar, ciertamente, pero la prevención, el diagnóstico precoz y
los avances en los tratamientos farmacológicos pueden acotar y mucho la
presencia del cáncer en las sociedades actuales. Para que estos tres factores
continúen salvando vidas es preciso que los organismos internacionales
desarrollen una política activa de difusión, tal como propone la OMS para
celebrar la presente edición del Día Mundial contra el Cáncer.
Para ello, la
OMS ha reflotado la Declaración Mundial del Cáncer, aprobada en la Cumbre
Mundial de 2008, un llamamiento a gobiernos, sociedad civil, organizaciones
intermedias, colegios profesionales y empresas del sector privado a aunar
esfuerzos para conseguir el objetivo de mejorar la situación mundial del cáncer
de aquí al año 2020. El objetivo de la OMS es alcanzar al menos un millón de
firmas para la declaración, que será presentada en septiembre próximo en la
cumbre sobre enfermedades no transmisibles
Las cosas por su nombre
Existen
otras iniciativas en marcha que se suman a la difusión de esta declaración
mundial. En España, diversas asociaciones de lucha contra el cáncer han elevado
una petición formal a la Real Academia (RAE) para que elimine la cuarta
acepción de la palabra cáncer en su
Diccionario: “Proliferación en el seno de
un grupo social de situaciones o hechos destructivos. La droga es el cáncer de nuestra sociedad”.
Así, organizaciones como la
Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Asociación Nacional de
Informadores de la Salud (ANIS) y la Federación de Asociaciones de Periodistas
de España pretenden
desestigmatizar a las personas que sufren esta enfermedad.
Al mismo
tiempo, otra de las asociaciones participantes (la Asociación de Mujeres
Afectadas por Cáncer de Mama, ANACMEC) ha pedido a los medios de comunicación evitar
los eufemismos cuando se refieren al cáncer en alguna noticia de alcance.
De
este modo, la conocida muletilla de “una larga y penosa enfermedad” se
convertirá en una enfermedad con rostro, con nombre y apellido, una enfermedad
que cada día se tienen tanto más posibilidades de padecerla como de sobrevivir
a ella.
Precisamente
la SEOM ha difundido datos respecto de la incidencia del cáncer en España, que
ha descendido un 1,3%. En concreto al 55% de las mujeres a las que se
diagnostica cáncer consigue superarlo, un porcentaje que desciende al 45% en el
caso de los hombres. También sube la supervivencia en algunos tipos de cáncer
menos frecuentes, mientras que se advierte de la necesidad de extremar el
diagnóstico precoz en el caso de los cánceres más frecuentes como el de pulmón,
de páncreas y tumores cerebrales.