Últimas noticias relacionadas con el ámbito educativo
Desmontando la "generación ni-ni"
Publicado el 8/4/11
Volver
valoraciones
comentarios
compartir

Un estudio desarrollado por el Instituto de la Juventud (Injuve) desmantela el mito generacional de los jóvenes "ni-ni" que ni trabajan ni estudian.
Érase una vez un reality show que, como suele ser habitual en este tipo de formatos, tenía más de espectáculo que de realidad. En dicho programa, un grupo de jóvenes era bautizado como “generación ni-ni””, haciendo referencia ambas conjunciones copulativas a aquellos que ni estudian ni trabajan (y que tampoco planean hacerlo).
 
El mote generacional (por cacofónico o ingenioso, en definitiva, por sencillo) encendió la mecha de la identificación de miles de jóvenes que, esta vez sí de forma “real”, han abandonado el sistema educativo y se ven desplazados del mercado laboral por una máxima exigencia profesional que se ve desmentida más tarde por jornales de becarios.
 
Sin embargo, esta brecha (que existe, es real y no constituye ningún show), ocasionada por la falta de perspectivas del sector de edad que más debería tenerlas, se encuentra lejos de saltar al estado de epidemia social y más bien tiende a remitir de forma drástica. Así lo confirma un completo estudio elaborado por el Injuve que lleva por título Desmontando a ni-ni, y en el que se analizan al detalle las expectativas, las frustraciones, las debilidades y fortalezas de jóvenes que, en conjunto, conforman un grupo más bien heterogéneo.
 
De perdida a protagonista

El dato principal de este trabajo no proviene de él, sino de la última Encuesta de Población Activa (EPA), que cifra en poco más de ochenta mil los jóvenes de entre dieciséis y veintinueve años que ni estudian ni trabajan, es decir, apenas el 1,06% de la población juvenil. Lo más significativo es que hace poco más de un año la EPA de verano de 2009 cifraba el colectivo en 136.696 personas. La distancia entre ambas EPA puede bucearse en el aumento de los alumnos de FP (un 5 %) y de universidad (un 7 %).
 
Este importante cambio de tendencia ha llevado a los autores del estudio del Injuve a matizar que más que generación perdida, los llamados jóvenes “ni-ni” tienen “las condiciones para ser una generación protagonista”.
 
La caracterización de joven “ni-ni” responde a aquel que no estudia, no trabaja ni tiene voluntad para hacerlo. El componente volitivo no solo no es menor, sino que es el que marca la frontera entre los auténticos “ni-ni” y aquellos que más bien se parecen a aquellos o que son erróneamente catalogados como tales. El estudio señala cómo muchos de estos jóvenes (se los cifra en las tres cuartas partes de los ochenta mil “ni-ni” de la EPA) no solo tiene voluntad de trabajar sino que ante el fantasma del paro se han mostrado capaces de realizar tareas del hogar bajo la consigna “ya pasará la crisis”.
 
Fracaso del sistema formativo
 
Otro de los puntos en el que pone el énfasis el trabajo del Injuve es el de la deformación del fenómeno “ni-ni”, en tanto estereotipo alimentado por un discurso mediático “burdamente justificado en una estrepitosa y deficiente lectura” de la realidad. En cualquier caso, entre aquellos que podrían catalogarse de “auténticos” jóvenes “ni-ni” y que aparecen en un escenario de pérdida de la esperanza, se cuentan ligeramente más mujeres que hombres, y se detecta una mínima mayor presencia de extranjeros.
 
Los jóvenes “ni-ni” tienen una percepción negativa del trabajo y de los estudios, a los que considera inútiles, y a la vez tienen desligados dos conceptos que para la generación de sus padres resultaban poco menos que infalibles: un mayor nivel curricular garantiza un trabajo con garantías. Así, este divorcio entre desarrollo académico y mejores condiciones laborales abona fragilidades psicosociales y alienta la vulnerabilidad. A su vez, el fatalismo se sitúa como la visión dominante de estos jóvenes, lo cual constituye un caldo de cultivo para discursos simplistas y a menudo extremos.
 
Por último, el estudio contiene fuertes críticas a un sistema formativo que se revela como “rígido” y poco adaptado a las necesidades sociales. Asimismo, los autores detectan un “fracaso de la escuela como dispositivo instrumental y socializador”, revelado por la falta de disponibilidad para el esfuerzo y el trabajo de esos supuestos jóvenes “ni-ni”.
 
Más información
 
Desmontando a “ni-ni”.
Injuve.
Olimpiadas de Formación Profesional.
Todo FP.
Red Trabaj@.
 
Vídeos relacionados
 
Portal de la orientación profesional:
 
 
La generación que sí sí:
 


Volver

91453 Profesores registrados