Un documento de la Consejería de
Educación del Gobierno de Canarias ofrece a los centros educativos pautas
metodológicas para la elaboración de un plan TIC.
La
incorporación de las TIC a los centros educativos constituye una realidad que
no solo es ineludible desde el punto de vista pedagógico sino que además
resulta ya irreversible. Un informe reciente del Instituto de Tecnologías
Educativas confirmaba, por ejemplo, que la práctica totalidad (un 99,7%) de
centros escolares e institutos en España cuentan con conexión a la red, de los
cuales el 86,8% lo hace mediante banda ancha, mientras que la ratio de profesores
por ordenador es de 3,2 sin que se aprecien diferencias significativas entre
escuelas privadas y públicas.
Ahora
bien, esta veloz transformación se ha realizado con mayor o menor fortuna según
los casos, registrándose en la formación del profesorado (o en la falta de
ella) uno de los mayores obstáculos para una adecuada implantación. Porque no
son pocas las ocasiones en las que tanto docentes como cuerpo directivo se
preguntan cuál es la mejor forma para aprovechar al máximo las posibilidades
que brindan las TIC y, al mismo tiempo, hacerlo de acuerdo a la normativa y los
elementos curriculares.
Una herramienta de integración
Para
responder a estas expectativas, el Gobierno de Canarias ha editado una guía con
orientaciones para la elaboración de un plan TIC en centros educativos. Editada
por la Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa de la
Consejería de Educación, Universidad, Cultura y Deportes, la publicación se
presenta como una herramienta de utilidad ante los nuevos escenarios educativos,
tanto en lo que respecta a la organización de sus aspectos metodológicos como frente
a la gestión de los aspectos curriculares.
En
su fundamento teórico, la guía parte de la integración curricular de la
competencia básica tratamiento de la información y competencia digital como un
desafío que “concede un carácter preceptivo al uso de las TIC” en el aula. Por
otra parte, las habilidades para transformar información en conocimiento hacen
del dominio de las TIC algo tan esencial “como el de las técnicas
instrumentales clásicas”. Todo ello afecta de forma decisiva al proceso
educativo en su conjunto y deriva en la necesidad de elaborar un plan TIC de
centro que organice estos aspectos metodológicos, de gestión y curriculares.
Un plan consensuado
Las
orientaciones elaboradas por el Gobierno canario detallan las principales
características del plan TIC de centros, entendido este como el instrumento de
planificación derivado del “proyecto educativo que persigue fundamentalmente
(…) la integración de las TIC como herramienta didáctica en los procesos de
enseñanza-aprendizaje”. No obstante, sus características globalizadoras vincular
a esta competencia con el desarrollo del resto de competencias básicas,
especialmente las de aprender a aprender, comunicación lingüística y
competencia social y ciudadana.
Para
cumplir con estos objetivos, un plan TIC de centros debe contener objetivos
claros, a corto, medio y largo plazo; tener en cuenta las características del
centro mediante un diagnóstico previo; ser viable, a través de una especificación
cuidadosa de tiempos y estrategias; estar consensuado por todos los miembros de
la comunidad educativa, y contar con una estructura organizativa que incluya la
presencia de comisiones específicas de trabajo.
Esta
contribución al desarrollo tecnológico de las aulas se enmarca en la estrategia
digital del Gobierno de Canarias, iniciada en el curso 2001/2002 con el
proyecto Medusa, que tuvo su continuación en otros similares, como Internet en la Escuela e Internet en el
Aula y que han adoptado la denominación de “cliC escuela 2.0”.